La displasia de codo es la principal causa de cojera de la extremidad anterior del perro. Las lesiones pueden comenzar durante la fase de crecimiento rápido del cachorro, aunque los síntomas no siempre aparecen hasta que el perro es más mayor. Por eso es importante controlar todas las etapas de su crecimiento.
Entre los signos que pueden observarse se encuentran los cambios en el nivel de actividad, las cojeras, la inflamación de los codos, el dolor, el rechazo al ejercicio y los cambios de comportamiento.
El veterinario realizará un examen ortopédico para evaluar el problema. Observará la marcha del animal y explorará el codo para detectar hinchazón, dolor o pérdida del rango de movimiento.
En la mayoría de los casos, las radiografías permiten confirmar los hallazgos y determinar el tipo y la gravedad de la displasia. En algunas ocasiones puede ser necesario recurrir a métodos de diagnóstico más avanzados, como la artroscopia, el TAC o la resonancia magnética.
El tratamiento dependerá del tipo de lesión y de la evolución de la enfermedad. La artroscopia permite tratar algunas de estas lesiones, mientras que en otros casos pueden ser necesarias distintas alternativas terapéuticas.
El tratamiento en casa incluye antibióticos y analgésicos.
El paciente llevará un vendaje durante una semana, que deberá mantenerse limpio y seco.
Se deben limitar los movimientos de la mascota y mantener los paseos con correa durante seis semanas.
El tratamiento en casa incluye antibióticos y analgésicos.
El paciente llevará un vendaje que deberá mantenerse limpio y seco. Se cambiará después de una semana y se colocará uno nuevo durante otra semana más.
Se deben limitar los movimientos de la mascota y mantener los paseos con correa durante ocho semanas. A partir de entonces, se realizarán ejercicios de rehabilitación que permitirán el retorno a la actividad normal.
Importante: tanto la SHO como la PAUL y la CUE son técnicas paliativas. El síndrome del compartimento medial del codo, como cualquier enfermedad degenerativa, no tiene cura. El objetivo es mejorar la calidad de vida de la mascota.
